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Como nos pasa a todos en la vida, esta escuela del barrio de Flores, pasó por varias etapas, algunas de cal y otras de arena… Pero lo cierto es que La Obra no deja de crecer y lo seguirá haciendo, porque en su nombre está escrito su destino.
Desde sus comienzos en 1995, La Obra ha tenido varios “nacimientos”.
El primero, fue abriendo sus puertas en la sede de la esquina de Rivera Indarte y Directorio. Un lugar pequeño, pero muy cálido, que daba en el barrio sus primeros pasos.
El segundo nacimiento ocurrió cuando se mudó a la calle Camacuá, donde continuó sorprendiendo a los vecinos con diferentes producciones de sus niños y con paseos por el barrio, regalando mensajes y momentos llenos de alegría.
Tanto creció, que el espacio terminó volviendo a ser pequeño y el tercer nacimiento ocurrió por partida triple: una sede sobre el Pje. Gustavo Riccio y dos sobre la Av. Carabobo, dando inicio al Nivel Primario.
Pero no pasaría mucho tiempo para que esta mujercita inquieta volviera a querer nacer una vez más. A los pocos años se anunció su cuarto nacimiento en la calle Caracas.
Y así, desde el Pje. Riccio y desde la calle Caracas, continúa dando sus pasos.
En un país donde habitan demasiados proyectos inconclusos, el barrio de Flores festeja a una escuela que en el año 2009 cumplió sus primeros 15 años.

Nuestro Estilo

Para comenzar a conocer qué es La Obra, los invitamos a leer estas líneas, que se han ido escribiendo con el trabajo de todos sus integrantes, que han puesto su ladrillo día a día, construyendo esta escuela que tiene la forma de nuestros sueños.

¿Qué es el estilo de una escuela? ¿Cuál es el estilo de La Obra?

Se nos ocurren algunas respuestas, que siempre son dudas, por supuesto.
El estilo de una escuela, como el de cualquier Institución, es el que la define, es ese elemento que está en ella y no en otras cosas, que le dan singularidad.
Esos rasgos que nos hablan de su carácter, de su verdad interior.
Acercando una definición más desde lo poético, el estilo de una escuela es su perfume.
Y en este caso, como decía Horacio Ferrer, lo peor que le puede pasar es no tenerlo.
Desde esta perspectiva, una escuela sin estilo, sería un perfume que huele a nada.

La Obra es una Institución que tiene un proyecto muy especial, que abarca a jardín y a primaria: es una escuela abierta a la integración de chicos con necesidades educativas especiales.
Nosotros creemos, que toda persona tiene algo por dar y algo por mejorar, y que lo bueno que todos tenemos en común, es que somos distintos.

Apostamos a la riqueza de la diversidad y tenemos plena certeza de que el sentido de la solidaridad se enseña.
Si los chicos crecen con una mirada hacia el otro, nuestro país tiene futuro.
La tarea de la educación es achicar esa distancia de indiferencia.
Tenemos la oferta de un nivel académico integrador, ejerciendo, como decía Paulo Freire, una pedagogía de la espera, respetando los tiempos de aprendizaje de cada individuo.
Desde nuestra escuela, abrimos a nuestros alumnos, sus puertas con este perfume tan cotidiano y familiar, como el timbre de los recreos o las tizas de las aulas.

La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza,
sino de corazón a corazón.
” (H. G. Hendricks).